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miércoles 18 de junio de 2008, 15:31:48
MORDEDURA Y VÍBORAS IBÉRICAS - HERPETOFAUNA II -
Tipo de Entrada: ARTICULO | 4 Comentarios | 2079 visitas

 

Sirva, a grandes rasgos, el artículo anterior de la víbora aspid como patrón biológico. Y aclarar la inclusión de la víbora europea ( no está ubicada en la Península Ibérica ), como ficha informativa, para los compañeros que pudieran disfrutar del resto de las montañas de Europa.

 

         VÍBORA EUROPEA -  Vípera berus -

         Es una especie que no habita dentro de la Península Ibérica. La confusión viene dada por la denominación antigua - naturalista francés Lataste, año 1879 - de la víbora cantábrica ( actual, V. seoanei ) llamada Vipera berus seoanei, que obtuvo rango de subespecie e independencia taxonómica en 1976.

   Es la víbora que más soporta el frío, circunstancia que le ha permitido colonizar Europa, en zonas de turbera y tan septentrionales como el Círculo Polar Ártico ( paralelo 67 . Norte de Escandinavia), o las frías tierras siberianas ; desde el nivel del mar ( llanuras francesas e italianas ), hasta la alta montaña ( Alpes, en cota 3000 m ). De tamaño superior en cotas bajas ( en llanura pueden llegar a medir el doble que en montaña ), raramente supera  70 cm, menor en 10 cm el macho. De colores muy variados: crema, amarillo, castaño, verde; aunque, usualmente, presenta librea grisácea, marcada por una línea oscura en zigzag. En  la hembra destaca bastante menos el dibujo ( matiz amarillento oscuro ) sobre tonos rojizos y, en menor medida, dorados. Hocico plano; iris rojizo, con dos hileras de escamas entre éste y la boca. De ambiente más crepuscular y nocturno que sus primas, al tolerar mejor el descenso térmico. Excelente nadadora. Latencia invernal de últimos de octubre a marzo ( en latitudes muy septentrionales se han localizado " bolas de serpientes " de más de 500 individuos ). Celo en abril / mayo; y partos a últimos de agosto / principios de octubre, con camadas de 4 / 15 viboreznos ( raramente llegan a 8 en montaña ); ± 18 cm y peso 4 g; independientes. Madurez sexual 4 / 5 años.

 

VÍBORAS IBÉRICAS

 

VIBORA CANTÁBRICA  o  DE   SEOANE  - Vipera seoanei - kantabriar sugegorria, víbora gallega, vipère de Séoane.

 

     Catalogada hasta 1976, como una subespecie de V. berus o europea; recibe tal nombre en honor del naturalista gallego Víctor López  Seoane. Hoy se considera especie endémica de la Cornisa Cantábrica con dos subespecies: V. seoanei seoanei ( pocas escamas ventrales, 137; librea de color castaño en ambos sexos , con ejemplares albinos; localizable en altitudes bajas - praderas, claros de bosques, monte bajo ...-,  raramente superiores a 700 m ) y V. seoanei cantábrica ( más montaraz, 700 / 1.900 m , en bosques caducifolios, turberas y matorrales, desde el este montañoso de Galicia, norte de León y SO asturiano, hasta la Cantabria Occidental, geográficamente es víbora  de interior. Mayor número de escamas ventrales, 143 en hembras; con librea gris, en machos, y castaña en las hembras; presente con bastantes ejemplares melánicos, sobre todo, en montaña . Comparativamente: veneno más potente - si bien su toxicidad es de las menores de las víboras ibéricas -, dibujo dorsal más ancho y escamas cefálicas más fraccionadas ). Ubicada  desde Galicia y norte de Portugal, oeste de Zamora,  toda la franja cantábrica - por el sur: norte de León, Palencia, Burgos, Álava -, hasta el SO francés - Lapurdi y Baja Navarra - y NO de Navarra donde la climatología atlántica - temperaturas suaves de inviernos templados con veranos cortos y húmedos - limita la presencia de otras especies. De hocico redondeado ( respingón en V. aspid y muy prominente en V. latastei u hocicuda ); su longitud es la menor de todas ,  ± 40 cm. Pupila elíptica en iris dorado y librea en tonos pardos rojizos y, generalmente, castaño grisáceo; dibujos dorsales con manchas oscuras ladeadas en la línea media, que se unen en la zona posterior para encadenarse en zigzag. De las especies ibéricas, es la que más gusta de hábitat  con protección vegetal. Latencia invernal desde mediados de octubre hasta mediados de marzo; celo de abril a junio y madurez sexual de 3 años, en machos, y 5 años en hembras. Ovovivípara con partos de poca camada, 3 / 9 viboreznos, si bien su ciclo reproductivo puede ser anual, en función de climatología benigna. Poco longeva, 10 / 15 años y con mucha mortandad ( numerosos depredadores  y destrucción de hábitat - fuego, pistas, construcción, intensificación agraria ... - ).

 

VIBORA HOCICUDA - Vipera latastei -  víbora fociñuda, escurçó, sacre,

 

   Nombre en honor del naturalista francés Lataste. Endemismo ibérico y norteafricano que tiene su límite septentrional en la franja norteña, al perder su climatología mediterránea (  límite Orense donde se han avistado ejemplares de V. latastei y en el Prepirineo más cálido y seco, desde la muga navarroaragonesa hasta Gerona, con poblaciones muy escasas ); ubicada en el Sur de Galicia y de las cordilleras Cantábrica y Pirenaica; para llegar por el sur a ambientes semiáridos del Magreb ; desde el nivel del mar, a pie de duna, hasta matorrales de montaña, no superiores a la cota 1.300 m ( excepción en Sierra Nevada que alcanza cotas cercanas a  2.800 m, y 2.000 m en la zona del Rif ); pero siempre en terreno con defensas donde refugiarse. De tamaño mediano 50 / 75 cm, el macho mayor que la hembra; fácilmente distinguible por su cuernecillo nasal de 5 escamas y 3 hileras  de ojo a boca. Pupila vertical en iris dorado. Librea  gris y, en menor porcentaje, parda, amarillenta, rojiza e incluso melánica ; con escamas muy carenadas ordenadas en 21 filas y dibujo dorsal de forma romboide en zigzag, coloreado en gris oscuro o, minoritariamente, en pardo, siempre con bordes en negro; vientre grisáceo a negruzco y punta de cola, amarillenta o negra. Los machos presentan una coloración más oscura y contrastada que las hembras. Dos escamas prenatales. Latencia invernal de octubre / noviembre hasta marzo, con periodos intermedios de actividad más abundantes que las otras especies ibéricas. Ciclo reproductivo en primavera y otro menor en otoño; con una madurez sexual de 4 años, en machos y 5 años en hembras; longevidad entre 9 / 14 años. Ovovivípara con partos bianuales ( ocasionalmente anuales ) desde la última quincena de agosto hasta octubre, con camadas de 8 / 10 viboreznos. Diurna, pero de costumbres más crepusculares que sus primas, puede trepar a matorrales y arbustos ( sobre todo en verano, para huir del calor estival ), donde una hipotética mordedura puede localizarse en zonas más vitales, si bien la toxicidad de su veneno es la menor de las especies ibéricas. Aunque goza del mayor hábitat peninsular, su población disminuye alarmantemente a causa de la acción destructiva del hombre; catalogación de " casi amenazada ", con poblaciones muy reducidas en Portugal, donde, a parte de las causas generales, es cazada como amuleto para la venta. Existen dos subespecies: V. latestei gaditana, presente en el sudoeste español, norte africano y centro - sur portugués; 135 / 147 escamas ventrales; es la más pequeña. Y V. latastei latastei, resto de  extensión geográfica; 122 / 138 escamas ventrales, siendo las cefálicas muy fragmentadas.

 

   MORDEDURA

 

        Quizá sea el hecho que, como montañeros, más nos preocupe en relación con las víboras. Las mordeduras son poco frecuentes ( entre abril y octubre, máximo en la canícula, julio y agosto ) y, en función del lugar geográfico de tránsito, donde haya poca visibilidad en el momento de pisar, actuaremos con mayor cautela (V. seoanei o cantábrica: sotobosque, helechales, praderas y brezales; V. aspis:  prados y tasca alpinos, canchales, oquedades y roca en general; V. latastei u hocicuda:  matorral - ¡ ojo, trepa para evitar la radiación calórica del suelo, y su mordedura puede alcanzar partes vitales o más cercanas al corazón, si bien su acción venenosa es pequeña ! y zona vegetativa cerrada en general ). Botas de caña alta; el bastón es una extensión  nuestra que tantea el suelo ( a modo de un invidente ), siempre por " delante ", para cualquier acción ( el radio de ataque de la víbora es inferior a 20 cm ); y patear - ¿ os acordáis de que  sienten las vibraciones del suelo ?- para que se aperciba y huya ( es lo habitual; ni persigue ni acecha al hombre, únicamente atacaría en el caso de ser pisada, tocada o agredida ). Si en el grupo viniera alguna persona de mayor riesgo ( niños, ancianos o personas debilitadas ) irían detrás o en el medio, mejor protegidos. No descansar en zonas propensas a ubicar víboras y, en el caso de hacerlo, no dejar la ropa o la mochila abierta en el suelo. Siempre el sentido común, junto al bastón por delante; con todas estas precauciones lograremos evitar, en gran medida, un encuentro infortunado con ellas.

      Imaginemos que lo hay y hemos sido mordidos ...  Tendríamos que observar la zona de piel agredida y ver si hubiera dos ( o una, pues la mordida puede ser de lado, en la cual sólo penetra un colmillo ) agujeros , 2 mm, que distan más de 6 mm entre sí, junto a otras menores, muy juntas ( que a veces no son perceptibles ). O se trata de pequeñas señales dentales en forma de herradura que son de culebra, nunca de víbora ( Natrix maura o culebra viperina, imita a ésta, si bien es inocua e inquilina de charcas y ríos, en cotas inferiores a 1400 m; junto a otras dos especies: Macroprotodon cucullatus o culebra de cogulla y Malpolon monspessulanus o culebra bastarda que poseen los dientes venenosos en la parte posterior de la boca - opistoglifas - y apenas tienen capacidad inoculadora para el hombre; ambas de ambiente seco y soleado de clima mediterráneo ). Personalmente no soy partidario de la captura - ¡ de matarla ... ya, ni hablamos !- pues implica un estrés innecesario para ambas partes ( si lo realiza el accidentado es la peor medida que ejecuta - aceleración del sistema circulatorio ... - y, si es un compañero, acomete un riesgo evitable; además de portar una bomba de relojería, propensa a accidentes ) y la identificación de la especie por hábitat y lugar geográfico es fácil, un poco más dificultoso en el caso de " fronteras naturales ".

       Creamos que es una mordedura de víbora ( las europeas son las de menor toxicidad y, dentro de las ibéricas, la víbora aspid la más tóxica, seguida de V. seoanei y, menos tóxica, V. latastei u hocicuda; afortunadamente, esta última es la responsable de la mayoría de accidentes, seguida de la V. aspis y , por último, V. seoanei). De un 30% hasta un 50% de las mordeduras son sin inoculación venenosa, llamadas mordeduras en seco ( estrategia  intimidatoria que, como el siseo - primera reacción defensiva - ejecuta ante un oponente grande, para reservarse de cara a una presa " digerible" ). La primera actuación es tranquilizar y sentar al herido, que no realice ninguna actividad; e intentar evacuarlo ( llamada a Urgencias 112, desplazarse un compañero para buscar transporte ...; lo que el sentido común y el lugar nos indiquen ). El veneno de las víboras ibéricas es de tipo hemotóxico, que son de acción más lenta , con lo cual hay un periodo de ± 6 horas anterior a un posible agravamiento. Simultáneamente, ocuparse del herido; dejar la herida visible, sin ningún objeto cercano que pudiera oprimir ( hinchazón ); inmovilizar el miembro afectado y bajarlo con relación al nivel del corazón. Lavar la herida ( agua, jabón y agua oxigenada; no es aconsejable desinfectantes que pudieran teñir o irritar más la zona, de tipo yodado ). Sentirá dolor intenso, sobre todo en la zona inoculada; aparición de cardenales. Efectuar un torniquete sería peligroso, ya que implica más riesgos que beneficios; no sólo por cómo realizarlo ( ocluir los flujos linfáticos y venosos sin detener el arterial ), sino que, una vez retirado, el veneno junto a los productos tóxicos derivados de la acción en los tejidos, súbitamente irrumpen en el torrente sanguíneo y pueden provocar un colapso. Las pequeñas hemorragias se extienden. Edema; zona muy amoratada que da sensación gangrenosa. Puede ingerir agua ( de hecho, sentirá gran sed ) y analgésicos - paracetamol -, nada de alcohol ni aspirina ( respectivamente, excitante - vasodilatador  y  contiene salicilatos ).Ya en una segunda fase: sufrirá náuseas con vómitos, dolores abdominales, diarrea, debilidad general, sed intensa y frío periférico ( a ser posible dar líquidos calientes - no excitantes - y abrigarlo ) hipotensión, taquicardia y alteraciones neurológicas (  dolor de cabeza, mareos e incluso convulsiones ), insuficiencia renal, hemorragias ( puede orinar rojo por hemólisis ), shock  y coma...

     Toda esta sintomatología - no apta para hipocondríacos - es general y teórica; más usual en la primera fase y en función de muchos factores: edad, peso y salud del herido; zona de la inoculación ( duplica la gravedad: cabeza, cuello y tronco ); especie y su estado ( V. aspis, la más tóxica con 35 mg como dosis letal mínima); cantidad inoculada ( desde cero mg, correspondiente a una mordida seca - con posibilidad de efectos sugestivos que deriven en síntomas reales -, hasta 50 mg ) y duración temporal entre el accidente y la atención médica... que es " importantísima ".

     De hecho es el profesional sanitario quien evaluará la situación:  Grado cero ( sin envenenamiento: mordedura seca. Limpieza y desinfección, ya que la boca de la víbora está muy infectada - tétanos, pseudomonas, salmonellas, streptococcus, etc.); grado I ( envenenamiento leve: dolor y edema circunscrito a la herida. Cura ambulatoria ); grado II ( envenenamiento moderado: edema en proceso de expansión acompañado de náuseas, vómitos, hipotensión. Observación médica durante 24 horas y, excepcionalmente administración del suero ofídico) y grado III ( envenenamiento grave: edema extensible al tronco con alteraciones neurológicas, renales y hematológicas que pueden derivar en un  shock hemorrágico. Suero ofídico y hospitalización. El médico decidirá si es conveniente la administración del suero ofídico; normalmente en mordeduras de grado III o grado II, con sintomatología muy acelerada ( no se administra siempre, ya que existe riesgo de provocar una reacción anafilática - reacción alérgica severa -; y este suero es de dos tipos:  monovalente, o específico para una determinada especie que produce menos reacciones; y polivalente ). Este antídoto se elabora gracias a la colaboración de animales. En primer lugar de las víboras, que donan - con la ayuda de mano humana y creo que sin mucho entusiasmo - dosis de su tóxico líquido, que se inyecta, en pequeñas cantidades, en  cuerpos de caballo ( mayor de 3 años, utilizado por su gran volumen sanguíneo y facilidad de manejo ) o, en caso de alergia a las proteínas de éste, en ovejas. El sistema inmune del animal inyectado actúa a lo largo de los días: produce anticuerpos para neutralizar el veneno, fabrica la antitoxina. Se extrae sangre " inmunizada ", para separar el suero y obtener los anticuerpos ... Ya está el antídoto que puede administrarse en humanos. Usualmente y según criterio del médico, se inocula en el herido una pequeña cantidad para comprobar que no se produce una alergia al mismo y, posteriormente, la dosis necesaria. Las muertes son mínimas, 3 / 5 fallecimientos anuales ( tan sólo por picadura de abejas, fallecen 15 / 20 personas en España ), casi siempre, por falta de asistencia médica y pertenecer al grupo de mayor riesgo ... Un escaso 1 %.

     El miedo, los perjuicios, la ignorancia ...; forman ponzoñosos colmillos que envenenan la existencia de las víboras ibéricas. No son angelitos de la guarda, pero tampoco demonios. Sí, seres vivos como los humanos; quizás equiparables a nosotros, pues,  unas veces hacen el bien y las menos causan daño. Veneradas y satanizadas, casi siempre incomprendidas .

       ¡ Dejemos que, libremente, repten su camino ...!

 

 

 

 


4 Comentarios
Enviado por Quo el viernes 27 de junio de 2008

“Interesantísimo articulo Lupus.
... ciertamente recomendaré su lectura a algunos…

PD. Oiuxxx! jajaj a !!Casi consigues que las quiera!! Pero te juro que como vea una… te llamo y yo me voy corriendo! ( a salto de mata) jajajaja

Enviado por Monica el viernes 18 de julio de 2008

“Muy buena la informacion, la pasare a los niños exploradores de mi pueblo, ya que pasan mucho tiempo en el rio cazando culebras.”
Enviado por Angel el jueves 28 de agosto de 2008

“quisiera hacerte una pregunta:
Tengo localizada una vibora de soane cerca de mi casa y el problema es que tengo dos niños pequeños.
Que puedo hacer para aullentarla?”
Enviado por Lupus el viernes 29 de agosto de 2008

“ Te he contestado por vía privada.”


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