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miércoles 16 de mayo de 2007, 15:50:31
OSO PARDO - FAUNA ALPINA III
Tipo de Entrada: ARTICULO | 7 Comentarios | 23128 visitas




  OSO PARDO - Ursus arctos -

Clase :  Mamíferos             

Orden :  Carnívoros

Familia  :  Úrsidos

Género y especie : (  Ursus arctos  ) . Oso pardo,  hartz arre, ós bru , osu, ours brun, brown bear.

Hábitat : Animal forestal de extenso campeo.

Alimentación :  Omnívoro

                      _____________________

 

     Apareció hace 2.500.000 años en Europa y convivió con el oso cavernario ( U. Spelaeus, omnívoro  de + 400 kg ) hasta su extinción ( 20.000 años ) . Es el mayor carnívoro de la Península Ibérica, que cuenta con dos poblaciones aisladas desde el s. XVIII ( se exterminó en Euskal Herria occidental, puente de unión geográfico ) que sufrieron un retroceso importante en las décadas de los 80 y 90; actualmente ( censo 2006 ) la población fluctua, tímidamente ( catalogada en peligro de extinción y protegido desde  5- 10 - 1973 ):

  1º - Cordillera Cantábrica: la principal y más numerosa. ± 130 osos, divididos en dos zonas incomunicadas ( separadas por el ferrocarril, puerto de Pajares  y la autopista Oviedo - Leon  ), si bien existen proyectos de crear corredores naturales y pasos de fauna para solucionarlo:

 

  a)                        Zona oriental ( Riaño, Fuentes Carriones, Potes ... 2.500 km2 ) : ± 30 osos, con muchos problemas de endogamia ( reproducción entre familiares ) que provoca abortos, taras y nacimientos de mayoría de machos ( actualmente en proporción de ¾ machos ) .

 

 

 b)                       Zona occidental ( Somiedo, Muniellos, Cangas del Narcea ... 2.600 km2 ) : ± 100 osos, la mejor y la gran esperanza.

2º - Pirineos ( población autóctona 4 machos ) : ±  20 / 30 osos que campean por las dos vertientes. En la vertiente sur ( Huesca, presencia estable; Navarra, un ejemplar – Camille ,escritos del s. XVI comentan que estaban en las afueras de Pamplona, sierra de Alaiz. -, macho muy viejo y Val d´Aran y Pallars Sobirá ). En la vertiente francesa la presencia es mayoritaria y se han reintroducido osos eslovenos ( mayoría de hembras, algunas  ya preñadas ). La situación es crítica, con gravísimos problemas de conservación del hábitat ( estaciones de esquí, urbanizaciones, destrucción de bosques, batidas de caza ... ) y endogamia.

Documentación del s. XIV  ( por ejemplo: Libro de la montería, Alfonso XI ) habla de poblaciones osunas por toda la península, hasta cerca de la costa andaluza. En general  se considera viable genéticamente con poblaciones de 60 / 80 miembros.

 

       

 

     Robusto plantígrado (al andar apoya su peso en las plantas de los pies, marcando las almohadillas - callosidades elásticas - junto a las uñas del pie, y casi toda la mano ) de peso entre 70 / 230 kg ( la subespecie ibérica es la más pequeña y lo normal, 180 kg un 25% menos las hembras ) . Altura en cruz de 90 / 100 cm ( puede ponerse en pie, 2 m) y longitud de 2, 10 m. Giba adiposa, a modo de crin.  Pelaje variable ( se dice que no hay dos osos del mismo tono ), dominando el castaño con puntas amarillentas – de ahí, al moverse, los reflejos dorados - , corto en la cabeza y vientre, con espesores de 2 / 15 cm ( protege de temperaturas de menos 20 º C ); con un encanecimiento en la vejez que colorea de gris la pelambrera de los veteranos ( en los casi extinguidos  ejemplares autóctonos del Pirineo predominan los tonos claros de patas oscuras ); lampiños los labios, el hocico, la cara interna de las orejas y las plantas de los pies; muda anual a principios del verano.  Ojos y hocico negros; orejas redondas y pequeñas ( minimizan la pérdida de calor ). Potente mandíbula adaptada al régimen omnívoro ( colmillos cortantes, 30 mm para desgarrar carne; incisivos para cortar hierba y molares aplanados para triturar vegetales  ). Cola corta,  inferior a 10 cm y extremidades  muy oscuras con garras de 6 cm - no retráctiles  y se desgastan -, mayores las delanteras.      

 

                          

 

                      

          

                                        

 

 

 

         Mala vista, en especial de lejos, ve de noche y distingue los colores; buen oído y excelente olfato ( búsqueda de alimento y pareja ) . Campea en altitudes de  1.100 / 1.500 m ( si el entorno es favorable, 500 / 2.000 m ), con áreas de 70 / 300 km2  en machos ( en Pirineos al estar tan dispersos y sufrir un hábitat más humanizado necesitan mayor territorio, dándose campeos superiores a  1.000 km2  en machos y hasta de 300 km2 en las hembras, con contínuos vagabundeos por las  dos vertientes ) y de 15 / 60 km2 en hembras.  Solitario, crepuscular y nocturno, durante el día se suele encamar; grandes andarines ( a simple vista algo desgarbados pues sus patas delanteras son algo más cortas - ágiles para ascenso en cuestas y torpes en el descenso -, pueden alcanzar velocidades de 50 km / hora ), exploradores y curiosos, sobre todo, en época de celo. No son territoriales, aunque gustan dejar marcas de su presencia ( visuales y olfativas ). Trepan, nadan y tienen una buena memoria ( entierran o esconden la carroña sobrante para devorarla posteriormente ) o regresan a determinados lugares ( árboles muy fructíferos, troncos con enjambres ..., gracias a su esmerado aprendizaje de cachorro con su madre ); se conocen el territorio a la perfección - ¡ y es extenso !... Machos hasta 1.000 km2 ; hembras, 70 / 300 km2 -.

 

 

     Aunque morfológicamente es un carnívoro, su alimentación es omnívora, dado su gran oportunismo:  80 % vegetariana y 20 % de origen animal ( muy importante, sin ella no sería viable su supervivencia como especie: celo, gestación, camadas ...).            

 

                                    

                        

                                   

                             

   Gran oportunista, consume 12 / 16 kg diarios de alimentos - en las subespecies no ibéricas puede llegar a los 40 kg - de variedad estacional: En primavera ( al salir de la falsa hibernación ) es herbívoro, 85 %, carnívoro, 10 %,  y  5 % insectívoro ( caracoles, babosas, larvas, abejas, miel – le encanta el dulce, tanto que si no encuentra, mordisquea el líber -tejido leñoso con azúcares-  de los árboles - y, si localiza una colmena, la destroza  para aprovechar todo: abejas, miel, cera y larvas ). En verano campea en horas frescas ( está diseñado para guardar el calor y  lo paga ) y gusta de la noche; es frugívoro , 55 % ( arándanos, fresas, frambuesas, zarzamoras ... ) e insectívoro, 25 % ( mete la mano en la boca de los hormigueros, deja que le piquen para que se adhieran y saca la garra repleta de furiosas hormigas que devora; o, sencillamente, las traga a lametazos ) y carroña – depredación, 20 % ( es la estación más propensa a los ataques al ganado, fundamentalmente por la necesidad vital de carne y el libre pastoreo, sin estabulación. Más usual en ejemplares viejos, ya torpes para la depredación natural que buscan en la comida fácil y al alcance de la mano, la supervivencia: ovejas y vacas jóvenes; en el primer caso, las degüella de un mordisco o les rompe la columna vertebral de un zarpazo, para desollarlas, despreciar las tripas y deleitarse con los músculos y el corazón. Sorprende a las vacas jóvenes, inmovilizándolas hasta desnucarlas para degustar los cuartos traseros y continuar, en días alternos, saboreando el botín que enfrenta al anciano señor del bosque con los saqueados ganaderos). Otoño es la estación crucial para la captación de energía y acumular grasa ( 30 % más que a finales de la primavera ) frutos secos, 60 % ( castañas, hayucos, bellotas, avellanas ... ); frutos carnosos, 20 % ( gayuba o “comida de osos”, acebo, serbales, manzanas silvestres, madroños ... ); 10 % carroña – depredación ( caballar, bovino y, sobre todo, ovejas; devora el pecho y las ancas de la res ) y herbívoro, 10 % ( hongos - incluidas las suculentas trufas -, musgos, herbáceas, tubérculos – los desentierra con las garras-, helechos ...). El jabalí compite mucho con él, en especial en esta estación, además de producirle más perjuicios colaterales ( batidas, lazos ...). En el corto periodo invernal - anterior al reposo en la osera - dispone de los restos de la otoñada en frutos secos, 50 %; herbívoro 30 %, frutos carnosos 15 % ( cómo medida conservacionista, se plantan manzanos silvestres, acebos, serbales, avellanos, etc.) y carroña – depredación, 5 % ( en Eslovenia instalan comederos con carroña, parecido a nuestros muladares- con otra intención, menos altruista-, y tienen un índice muy bajo de ataques al ganado ). Si la injusta fama exagera y lo descalifica como cazador, su diversión se satisface con la pesca que, en nuestra latitud, abandona las asalmonadas carnes, para mostrar las más comunes  y blanquecinas de nuestras señoras truchas y saltarinas ranas. Si dispone de alimentos y la temperatura es soportable “ no hiberna  ”; la hembra sí que estaría dentro de la osera para parir y se podría alimentar en las cercanías ( dentro de las oseras no guardan alimentos ).

 

     

       

 

      Enero es el inicio de la “ falsa hibernación “, por separado,  machos - hasta marzo - y hembras - mayo / junio -, se recluyen en las oseras excavadas o, generalmente, oquedades naturales escondidas y poco accesibles; con una abrumadora predilección , en Pirineos, por la vertiente sur, dada su peculiar orografía y clima. Los cubiles son  pequeños para mantener una temperatura constante superior a 0º  ( profundidad inferior a 5 m, altura y anchura inferiores a 1,50 m ); con lecho en forma de nido formado por musgo, hierbas, hojarasca y ramas; tapará todo lo posible la entrada y se enroscará sobre sí mismo - la postura " bola " minimiza las pérdidas de calor -. Su temperatura descenderá 3º / 5º; ritmo cardiaco 40 / 90 pulsaciones por minuto; consumo de oxígeno del 50 %; ni orina ni defeca; sus intestinos se obstruyen. El metabolismo desciende hasta consumos de tan solo 25 % con  pérdida de peso de  ± 40 %. Su sueño no es profundo, detecta  del exterior cambios bruscos de temperatura, fuertes ruidos y puede salir de la osera, para solarzarse con los rayos del mediodía, en pequeños paseos alrededor del cubil.  Los machos son los últimos en entrar y los primeros en salir ( marzo ); las hembras esperan a mayo.

 

   

 

      Empieza el celo entre mayo y junio. Ambos son polígamos; el macho -  solitario solterón - campea por amplios territorios a la busca de hembras. Deja continuas señales visuales y olfativas ( arañazos, mordiscos, restregamientos para impregnar su olor ) sobre los árboles ( fácil de distinguir por las marcas a gran altura ). Los encontronazos con otros machos y las peleas son escasos. Una vez localizada una hembra, la persigue con tal tesón que roza el acoso sexual - hasta un mes de constancia machista -; para aislarla de otros posibles competidores y tras un breve cortejo, realizar durante una semana contínuas cópulas, con la finalidad de tener la exclusividad paterna de la camada. Acoplamientos de larga duración, ± 15 minutos, más fruto de la peculiar anatomía masculina – pene con hueso peniano que  dificulta la separación – que de cualidades amatorias.

 

 

        

 

      La cópula induce la fecundación ( la osa necesita suficiente cantidad de grasa corporal, ya que los  óvulos fecundados no se adhieren inmediatamente a la pared del útero, se quedan " descansando" hasta finales de otoño, o inicios del invierno. De ahí la importancia de la carroña y alimentos energéticos que aporten grasa; sin ésta, no existe viabilidad de concepción, pues su organismo absorvería los óvulos ); el embrión permanece latente y sin desarrollarse durante este tiempo ( otoño – implantación diferida - ) para reanudar la gestación dos meses, hecho que delimita el pequeñísimo tamaño de los oseznos: apenas 350 g ( al no alimentarse la madre, su leche no podría nutrir a cachorros - llamados " esbardos " en la población ibérica occidental - de mayor tamaño ), sin pelo, ciegos, sordos y desdentados,  con camadas de uno a tres crías, generalmente 2 oseznos / esbardos ( la supervivencia es pequeña: accidentes, enfermedades, alimentación etc., limitan en muchos casos a un único descendiente ).

 

      

 

    Al mes abren los ojos, a los dos caminan y pesan entre 3 a 4 kg. En mayo salen al exterior, presentan un collarín blanco que les rodea, total o parcialmente, el cuello y que desaparecerá al tiempo ( se difumina con la edad hacia matices amarillentos; para perderse, usualmente, tras la muda del primer año ); su peso asciende a 5 kg y compaginan la lactancia con alimentos sólidos, completando su dentadura de leche a los 3 meses y la definitiva a los dos años; a los 8 meses, 20 kg, y al año pesan 25 kg; se destetan al año y medio; ya empiezan a ser independientes, aunque sin desvincularse del todo hasta los 3 años ( se alejan de la madre e invernan juntos, para separarse definitivamente en el verano ).

 

 

 

 

      En esta edad juvenil empiezan los ataques al ganado, que matará para alimentarse y como juguete de aprendizaje - es la única y breve época en la cual mata por un juego / aprendizaje - ).

 

      

 

    Las hembras maduran sexualmente a los 4 / 5 años y los machos más tarde, con un periodo de 3 años entre parto y parto. Tasa de mortalidad elevadísima, en los primeros años de hasta el 70 % (p. ej.: el macho mata a los oseznos para que la hembra entre en celo; desnutrición, lazos de furtivismo, accidentes naturales ... ) y un promedio de vida de 25 / 30 años.

 

  

     El hombre destruye y limita su hábitat ( de hecho,  el oso ha subido su cota de altitud en busca de calidad y protección ), caza furtivamente; usa venenos y lazos ( puestos para el jabalí, ciervo, corzo ... pero que caen osos ). O implanta leyes sin prever consecuencias ( la nueva ley para paliar el mal de las vacas locas obliga a la recogida de animales muertos  y su incineración ) ; el tema de las indemnizaciones ( por diversas causas sigue perjudicado el ganadero ) y nos olvidamos de cosas tan básicas como que más importante que el oso ... es la “ osa “ , fundamental para la viabilidad de la especie; miremos a la C. Cantábrica oriental que hay pocas, en los Pirineos menos y con acento eslavo. Dejemos de jugar con este animal de peluche, mítico, admirado y temido desde la Prehistoria; quizá deje de existir por nuestra culpa y tan sólo sea un bonito cuento para otras generaciones.

 

                       

 

    Todos podemos ayudar a evitarlo: desde la admirable conducta de muchos lugareños que soportan la mayor carga, sufren el zarpazo involuntario del oso y aguantan; hasta el político que debe legislar con sentido común y escuchar a todas las partes.

             

                     

 

                 

    ¡ Jamás he visto un oso en libertad ... me gustaría ... pero, sobre todo, desearía que la chiquita que dormitaba todas las noches abrazada a su osito de peluche y su hija y las hijas de sus hijas ... lo vieran campear libre !

 

        

 

Nota:    Algunas de las fotografías presentes en esta página fueron tomadas sobre la Web. Si reconocen alguna suya, por favor, díganmelo y pondré el nombre de su autor.


7 Comentarios
Enviado por Archeo el jueves 17 de mayo de 2007

“ Muy interesante Lupus. Espero el siguiente. Un saludo”
Enviado por Gabi el viernes 18 de mayo de 2007

“sí que es interesante, y sobre todo instructivo. Gracias como siempre, Lupus! Por cierto... yo sí que he visto uno!!! envidia, eh? Fue hace ya años, desde la cabañita bajo la cara sur del Acherito, al atardecer, vimos un bicharraco por allí medio corriendo, que ni era un jabalí, ni perro, ni zorro, ni rebeco, ni nada nada que hubiesemos visto antes. Vamos, que todos sabíamos que era un oso, pero no terminábamos de creérnoslo!! En el pueblo nos lo confirmaron: se le veía de cuando en cuando por la zona. Iba "buscando" su sitio desde hacía tiempo.”
Enviado por Lupus el domingo 20 de mayo de 2007

“¡¡¡ Envidia ... cochina envidia !!!. Has tenido mucha suerte, poca gente puede decirlo; alguna huella, excremento o marca, pero verlos, lo que se dice verlos ... ¡ NO!... y, como no nos pongamos las pilas TODOS, pues ni siquiera la vista de lince de algunos " gabisuertudos". De hecho, por lo que cuentas, podría ser Camille, un macho octogenario con una pata en el otro mundo y la otra a caballo entre Huesca y Navarra. Por cierto, le gusta la carne, sobre todo la tierna ... ¡cuídate Archeo !.”
Enviado por Goam el miércoles 23 de mayo de 2007

“Bueno que mas puedo añadir,reitero lo dicho,tus articulos son de lejos de lo mejor de esta web,hasta el punto que ya paso corriendo por la pagina de inicio en busca de algo nuevo en tu blog.Se nota que amas y conoces lo que escribes.
Por cierto compromisos ineludibles de ultima hora me impidieron desplegar la pancarta en alguna cima.
Respecto a tu post de hoy en ecologia,es triste pensar que hasta que no estemos dispuestos a perder algo de "comodidad" en nuestras vidas,esto no tiene visos de solucion,el ser humano de hoy es un ser debil de mente y de fisico,hundido y apoltronado en su supuesto bienestar que paradójicamente le va a causar la destruccion y digo le va,por que madre Gaia aunque herida de gravedad,seguira adelante con nueva vida,nuevas especies,nuevas geografias y nuevos climas,nosotros somos demasiado insignificantes como para,aún intentándolo,poder destruirla.Un saludo compañero.”
Enviado por Joanroca el martes 29 de mayo de 2007

“Sigo con la boca abierta, Lupus. La mezcla de rigor, estilo y emoción que hay en tu relato me ha dejado, como decía, boquiabierto. Comparto absolutamente contigo, e invito a otros a que también lo hagan, tu deseo de que las hijas de las hijas de esa chiquita que dormita abrazada a su peluche pueda verlo campear en libertad.¡Claro que sí!
Enhorabuena, me ha parecido un artículo excelente.
Por último, gracias, Lupus, por tus amables comentarios a mi galería "Natura Intima II"

Enviado por Balerdi el lunes 4 de junio de 2007

“Eyy Javier, muy bueno como siempre y como dice Gabi muy instructivo, gracias por tus aportaciones a la web, da gusto!!”
Enviado por Osorkon el martes 27 de julio de 2010

“Un gran trabajo en documentar todo, mis felicitaciones yo e visto osos en Peñaescrita en Almuñecar, no me gusta mucho como los tienen pero en fin, y me gustaria seguir viendo osos libres y por lo mas sagrado que no se extingan, todos son magnificos y todos son importantes en sus ecosistemas, desde el mas pequeño hasta el gran Oso Polar o el Oso Kodiak, un cordial saludo”


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